Habitantes del Sur de La Guajira, se enfrentan a una grave e inminente amenaza hídrica. El Fenómeno del Niño traerá una sequía extrema a esa región. Ya están viviendo la fase inicial de intensificación (entre mayo y julio de 2026), marcada por déficit de lluvias y temperaturas de hasta 42 °C. Para el mes de septiembre, el fenómeno se consolidará oficialmente, y entre octubre de 2026 y febrero de 2027 se sentirá el pico más crítico de la sequía. Esto reducirá drásticamente el agua de las principales fuentes, como la cuenca del río Ranchería y la Serranía del Perijá. Sin embargo, el clima no es el único problema. Actualmente, se esta perdiendo el 76% del agua en las redes. Esta alarmante cifra obedece, en gran medida, al robo del recurso: existen conexiones fraudulentas donde se desvía el agua potable para uso agrícola, a lo que se suma la extracción descontrolada de agua cruda en ríos estratégicos como el Cesar. Estas malas prácticas con el uso del preciado liquido conllevaran a implementar racionamientos y cortes de servicio tempranos en todos los municipios de la zona de influencia de Veolia. Superar esta crisis requiere unidad, ya que la gestión y el esfuerzo técnico de Veolia no bastan por sí solos; necesitan el trabajo conjunto de todos los sectores para darle un uso racional y eficiente al agua. Por su parte Veolia hace el siguiente llamado:
- A las Autoridades y la Fuerza Pública: Les solicitamos declarar las alertas correspondientes (Amarilla/Naranja) y emitir decretos que prohíban el uso de agua para lavar vehículos, regar jardines o llenar piscinas. Asimismo, necesitamos su apoyo operativo urgente para desconectar las redes ilegales en las fincas.
- Al Sector Agrícola y Grandes Consumidores: Deben cesar la extracción ilegal de agua. El consumo humano es la prioridad absoluta y debe garantizarse por encima de cualquier actividad comercial.
- A la Comunidad en General: Los invitamos a ahorrar agua al máximo en sus hogares, a buscar la legalización y normalización del servicio en sus barrios y a denunciar el fraude. Cuidar el agua dejó de ser una recomendación para convertirse en una obligación de supervivencia regional. ¡Protejamos juntos nuestro recurso más valioso, cada gota cuenta!
