El comercio mundial de carne vacuna enfrenta un nuevo remezón al inicio de 2026. A partir de enero, China aplicará cuotas anuales y un arancel del 55 % a las importaciones de esta proteína que superen los volúmenes establecidos para tres países de Sudamérica: Argentina, Brasil y Uruguay.
De acuerdo con José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGÁN), esta decisión tiene fuertes impactos en los principales proveedores de carne de res del gigante asiático y reconfigura el tablero para otros jugadores de la región.
“China es hoy uno de los mercados más relevantes para la carne sudamericana. Por eso, cualquier ajuste en sus reglas comerciales tiene efectos inmediatos sobre precios, volúmenes y estrategias de exportación. En este nuevo escenario, Colombia aparece como un actor que, aunque más pequeño, podría beneficiarse”, explicó.
¿Cómo queda Colombia ante China?
Según Augusto Beltrán Segrera, secretario técnico del Fondo de Estabilización de Precios (FEP) de FEDEGÁN y miembro de la junta directiva del Secretariado Mundial de la Carne, mientras los grandes exportadores ajustan sus números, Colombia queda al margen de la medida.
“Esta es una buena noticia para Colombia. A nosotros no nos ponen arancel porque históricamente no tenemos más del 3 % de la importación, por ende, no aplica el arancel para Colombia. Así que con esa noticia nosotros tendremos una ventaja competitiva porque el producto colombiano no tendría aranceles adicionales”, manifestó.
El alto ejecutivo de FEDEGÁN agregó que “al no superar el umbral de participación en las importaciones chinas, Colombia no entra en el esquema de cuotas ni enfrenta el arancel del 55 %. Esto le permite competir en mejores condiciones frente a países que tradicionalmente dominan ese mercado”.
