n la vereda San Isidro, del municipio de La Jagua de Ibirico, la gobernadora del Cesar, Elvia Milena Sanjuan Dávila, lanzó el Programa de Mejoramiento Genético y Productivo de los hatos ganaderos, una iniciativa que generará 5.000 preñeces bovinas certificadas en los 25 municipios del departamento, mediante el uso de biotecnologías como la fertilización in vitro y la transferencia de embriones.
La gobernadora destacó el impacto directo que tendrá esta iniciativa en la economía rural, al permitir que pequeños y medianos productores accedan a herramientas tecnológicas que antes eran de difícil alcance: “Queremos inyectar esos recursos en personas como ustedes, de a pie, de esos que se hacen todos los días, de esos que merecen pasar de que una vaca les dé 5 litros de leche a que les dé 15 litros bajo el mejoramiento genético. Queremos hacer honor al himno municipal de La Jagua, que este proyecto de 5.000 preñeces le permita brotar al departamento leche y miel de la ganadería”, expresó.
Este programa, ejecutado a través del Centro de Desarrollo Tecnológico Ganadero del Cesar (CDT), da continuidad a una estrategia que ha demostrado resultados concretos en el territorio. Desde el año 2020, en la administración del dos veces gobernador Luis Alberto Monsalvo Gnecco, el departamento logró más de 5.600 preñeces certificadas, beneficiando a más de 700 pequeños y medianos ganaderos, quienes hoy en día cuentan con animales de mayor calidad genética y mejores niveles de productividad.
Es por eso que el alcalde de La Jagua de Ibirico, Leonardo Hernández Cataño, resaltó la importancia de retomar esta iniciativa: “Este proyecto ya había sido, en su momento, uno de los programas pioneros en el gobierno de Luis Alberto Monsalvo, y hoy hay ejemplo del mejoramiento genético de los bovinos aquí en La Jagua de Ibirico”, afirmó.
Los pequeños y medianos ganaderos interesados en acceder a esta nueva fase del programa deberán cumplir con requisitos básicos como la inscripción previa ante el Centro de Desarrollo Tecnológico, contar con el Registro Único de Vacunación vigente expedido por el ICA, tener certificado sanitario del predio pecuario y disponer de hembras bovinas aptas para el proceso reproductivo.
Además, deberán formalizar su participación mediante la firma de los documentos establecidos, garantizando así la correcta implementación del programa en cada unidad productiva.
El impacto de esta estrategia también se refleja en la experiencia de los productores, como es el caso de José Vicente Quiroz Mendoza, campesino del municipio de La Jagua de Ibirico, quien aseguró que esta tecnología representa una oportunidad sin precedentes para el campo: “Es lo máximo, es la última tecnología que hay en reproducción animal. Esto se viene aplicando hace mucho tiempo en países desarrollados y hoy nosotros como campesinos podemos ofrecer un mejor producto y tener una mejor calidad de vida”.
