«El Pacto Territorial firmado es una expresión concreta del compromiso compartido para garantizar una educación inicial con enfoque intercultural, territorial y basada en los derechos humanos, donde las niñas y los niños son reconocidos como sujetos históricos y protagonistas de su aprendizaje», afirmó May Belliny Badillo Brito, directora regional (e).
Este pacto se basa en principios fundamentales como el reconocimiento de saberes comunitarios, ancestrales, institucionales y pedagógicos, así como en la articulación entre actores clave para diseñar experiencias educativas significativas, pertinentes y equitativas en el contexto local.
La iniciativa hace parte del Plan Nacional de Desarrollo y cuenta con el impulso del Gobierno del Cambio, que prioriza la educación inicial como base para cerrar brechas y promover el desarrollo equitativo en los territorios. En La Guajira seguimos avanzando hacia la transformación social desde la primera infancia, fortaleciendo el tejido comunitario y haciendo de la diversidad cultural un pilar central para la paz y el desarrollo integral de niñas y niños.
