Es el inicio de Sur América, la cabeza visible de Colombia y la tierra que posee mayores encantos por sus paisajes naturales, de los cuales le dotó el Creador y además, tiene una condición especial por ser la Capital Indígena de Colombia.
Uribía, ubicada en la parte Nororiental del departamento, equidistante entre los límites con Venezuela y el Mar Caribe, puede ser considerada además como la capital de los destinos turísticos, donde confluyen las étnicas y ecosistema, para aportar al visitante una diversidad en su esparcimiento.
Su población mayoritariamente compuesta por indígenas wayuu, ocupa el territorio desde tiempos inmemorables, desarrollando sus actividades económicas mediante la explotación de la ganadería menor y desde hace unos años, se han fortalecido en el sector turístico por la oferta de los destinos que se enmarcan en la península.
Fundada en 1935, llamada así en honor del caudillo liberal Rafael Uribe Uribe. Uribia es una población que distingue por el especial diseño de la plaza Colombia, que con un elegante obelisco con una altura de 20 metros, en el cual siempre hondea el pabellón colombiano.
Con su forma octogonal, desde la Plaza Colombia se desprenden avenidas que llevan a los distintos sectores del caso urbano de este municipio, que tiene en promedio una temperatura de 34°C, y a la cual se puede llegar por carretera desde Riohacha, desde Maicao y desde este lugar puede llegarse a la población de Manaure situada a orillas del Mar Caribe y brinda acceso a los sitios más hermosos que cualquier sitio pueda ofrecer, ubicados en Nazareth, Punta Gallina, Bahía Honda, Portete, Puerto Estrella, Puerto López, La Macuira, La Jarara, El Cerro de La Teta, Jepirrachi y muchos más, entre ellos el ya mundialmente reconocido Cabo de la Vela.
Es además el de mayor extensión en la península y también el más premiado por la pobreza y desigualdad social, los habitantes en su desértico territorio, comparado con el del Sáhara. Sus habitantes se han acostumbrado a la vida rudimentaria especialmente sin agua de ninguna calidad.
Como los corregimientos de puerto López y shiapana, Uribia hoy por hoy es el municipio con mayor deserción escolar, analfabetismo y desnutrición e inseguro para los turistas, tanto como que se han presentado hechos violentos contra los turistas que visitan sus majestuosas playas.
El más reciente fue el del estudiante alemán Leif Elxnat Lino, de 26 años, quien estaba de intercambio en Colombia en la Universidad Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito y, hasta diciembre, cursó el semestre, pero se encontraba de vacaciones y estaba recorriendo varios lugares, entre ellos, La Guajira, en donde fue asesinado.
El crimen fue cuando en un medio de un intento de hurto de su moto le dispararon en repetidas ocasiones en el sector de cuatro vías Uribia.
Creemos que Uribia demanda la atención de las autoridades competentes en materia de preservación de usos y costumbres, seguridad alimentaria, educación, salud y la consolidación de una infraestructura turística, para fortalecer el sector de más futuro para la economía local, para de esta manera transformarse en un sector competitivo aprovechando las ventajas comparativas dadas por la naturaleza. Así, se abren las alternativas de encontrar el Caminos a la Grandeza, que es la misión de la actual administración.
Durante la reciente celebración se vieron actos deportivos, militares, académicos, sociales y religiosos, marco en el cual se proyectan muchas acciones de provecho para la comunidad. Pero también hubo un remate con el acto folclórico con la participación de artistas de reconocida trayectoria nacional e internacional, como siempre dedicados para el disfrute del pueblo ofrecido por la administración municipal.
Uribia es la entrada a un paraíso, a un territorio donde pierde a capacidad de asombro por la belleza natural que pone a los pies de quienes tienen la fortuna de recorrer su territorio, por eso y por muchas razones sociales que impactan a sus comunidades, este municipio debe alcanzar mejores estándares en nivel y calidad de vida para sus habitantes.
Su cercanía a Venezuela da algunas ventajas para educación y salud, pero en muchos casos se pierde la pertenencia de su territorio por parte de los nativos.
